domingo, 2 de junio de 2013

Ensayo: La conciencia

  

 
 

(Extraído del libro "El llanto y la luz", de Wilmer Vidal Domínguez)

Amplutper, es un planeta muy conocido por la abundancia de recursos y riquezas de todo tipo, desde oro hasta oxígeno.

La conciencia de los androides de Amplutper en general es extraordinariamente conservadora y siempre tiende a ir detrás del "desarrollo" de la sociedad, la tecnología y las fuerzas productivas.

El hábito, la rutina y la tradición, pesan como una roca sobre las neuronas, convertidas adrede en perezosas, que no realizan sinapsis para mirar y sentir su realidad. Los hombres y las mujeres, quienes, han sido sometidos a experimentos psicológicos a través de los medios de desinformación, están ebrios con los programas de TV que consumen.

Desde que amanece el día hasta que anochece, los niños están pegados a la pantalla, cultivando su inconciencia. Su inocencia dorada de ángel es violentada con una droga que es más letal que cualquier otra; ésta entra en los hogares con el consentimiento de los padres, pero, además ésta es legal, es permitida por las autoridades del planeta.

En esta "modernidad envidiable" las redes sociales de internet están llenas de ilusiones y de basura cibernética, en muchos casos aptas para entrenar a los niños y adolescentes en el arte de matar, la máquina domina alma y cuerpo hasta convertirlos en robots condicionados, programados para actuar como imbéciles o idiotas; tanto es así que ya no importa la vida sino la "diversión". Aquí encuentran la atención, el cariño y la ternura que sus padres no pueden darles, porque tienen que trabajar de12 a 15 horas diarias para poder adquirir aquel auto último modelo y la casa hermosa que presenta la TV como en una vitrina.

En este planeta donde reina la inconciencia, pululan los cerebros delirantes, fabricando ideotas de incomparable fantasía. Aquellas "ideas brillantes", no son sino, excremento bañado en "creatividad", segregadas por las neuronas putrefactas que fueron sometidas a innumerables experimentos en medio de la efervescencia de un dulce tósigo que genera muerte imperceptible, adornada de alegría y placer corporal.

Estos rasgos son comunes encontrar en los androides de Amplutper, presumiendo ser más humanos cuanta más riqueza poseen. Su inconciencia no les permite comprender que es tan humano aquel que no tiene pertenencia alguna, como aquél que tiene en demasía.

Los valores supremos de la vida son subordinados a la muerte, quien diariamente controla las acciones, los pensamientos y sentimientos, sin que nadie la detenga. En fin, así están las cosas en este planeta donde aún existen voces maravillosas que invitan a vivir desafiando a la muerte. Esto no es cuestión de suerte.//

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