sábado, 27 de julio de 2013

Ionósfera (14)

 
 


Jim Morrison: Gloria y Fuego
Escribe: Moises Dark

Es increíble que hayan pasado 42 años desde la muerte de uno de los músicos y poetas más representativos de la década de los sesenta: Jim Morrison, vocalista de The Doors, nacido en Florida (EE.UU), un 8 de diciembre de 1943. De sus excesivos hábitos, inmadurez y de su gran conocimiento literario ya se ha escrito mucho, aunque nunca parece suficiente. A quienes recordamos la desaparición física de  uno de los artistas más amados y odiados por la crítica, hoy, solo nos queda escuchar su poesía convertida en música.

Amante de la literatura y la pintura, logró graduarse como cineasta en 1965, pero decidió concentrarse en la poesía, que le apasionaba; también desarrolló un interés en el chamanismo. De niño presenció un accidente en el que una familia de indios resultó muerta. Según el propio Jim, fue la experiencia más formativa de su vida. De hecho, en varios de sus poemas y canciones hizo referencia al episodio. Jim decía que, tal como la leyenda asegura que si alguien ve un indio morir, el espíritu de éste va la persona; a él le habría pasado eso desde que vio morir a la familia de indios. 
En 1967 lanza su primer álbum con The Doors, que fue todo un éxito, especialmente con el tema: Light My Fire y, en 1971, lanzan el último álbum: L.A. Woman.

Ese año, por problemas policiales, Jim decide abandonar la música en su mejor momento. Con su novia, Pamela Courson, escapa a la capital del amor: París; ahí, solían dar largos paseos para admirar la arquitectura parisina. Jim se volvió depresivo; su estancia en la ciudad no fue tan idílica. En la madrugada del 3 de julio de 1971, Pamela encontró a Jim dentro de la bañera: había muerto. No hubo autopsia. Se declaró que murió por un paro cardíaco, según su acta de defunción. Existen personas que ponen en duda la versión oficial de su muerte, ya que las circunstancias fueron algo extrañas.

Varios testigos aseguraron ver a Morrison subir a un avión la misma noche que murió; otra versión, por aquellos años, afirma que el padre de Jim sacó el cuerpo de su hijo del cementerio para llevarlo a Estados Unidos.

También decían haberlo visto en Argentina; incluso en África. Otros detallaron que, Patricia Kennealy, una amante despechada y bruja, realizó un rito de vudú acabando con la vida de Morrison a distancia. Pamela, su novia, tras este incidente dramático se hizo más solitaria, aferrándose a los excesos propios de su difunto exnovio. Murió en el sofá de su apartamento de Los Angeles, California, en 1974 a los 27 años.

Son muchas las explicaciones que se tejen sobre este mito llamado El Rey Lagarto, como se autodenominaba él mismo, en referencia a uno de sus poemas favoritos escritos por él. Morrison murió a la edad de 27 años; ningún sacerdote obró una ceremonia. Sus supuestos restos mortales descansan en el cementerio de Père-Lachaise, en Francia, junto a grandes personajes de la historia universal.//

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