sábado, 19 de octubre de 2013

Columna de uno: Literatura y cine peruano



¡Literatura, luces, cámaras y acción! (Todo sucedió en el Perú)
Por: Víctor Manuel Nieves Pinchi

La relación entre literatura y cine siempre ha estado al servicio del espectador, porque posiblemente una persona jamás haya leído el libro en el que se basó su película, sin embargo dependiendo de la historia, del guión y de quien la dirige, puede que esta llegue a cautivar al espectador, sin que se entere que su película favorita no es más que la adaptación de un libro.

Esta relación no es nueva, desde los inicios del séptimo arte se vino dando con notable éxito comercial (entiéndase taquillas llenas). En el Perú no es la excepción, las obras literarias de reconocidos escritores peruanos, entre los cuales tenemos a José María Arguedas, Ciro Alegría, Mario Vargas Llosa, Jaime Bayly, y otros, han sido proyectadas en el ecran del cine.
“Todas las sangres”, “Yawar Fiesta”, “La agonía de Rasu Ñiti”, todas ellas creaciones literarias de Arguedas, donde el motivo principal es revalorar el amor por la cultura andina. Tradiciones, tragedias e incluso historias de amor con índole serrano fueron llevadas magistralmente al cine con éxito, sobre todo, en festivales internacionales.

Ausencia de lluvias. Simón y Juana son serranos del norte peruano, campesinos que al ver sus cultivos amenazados y perdidos en la sequía, buscan la subsistencia en un ambiente hostil y salvaje; protagonizada también por jaurías de perros que buscan alimentarse a nivel de carroñeros, esta historia, por si no lo recuerdan, es cuasi un resumen de la historia de “Los Perros hambrientos” del celebérrimo Ciro Alegría, que fue llevada al cine por Luis Figueroa. Dicen que el estreno, en un conocido cine del Jirón de la Unión, rebalsó todas las expectativas.

Mario Vargas Llosa junto con José María Arguedas, es quizá el escritor peruano que más libros ha llevado al cine, incluso participando como guionista y codirector de “Pantaleón y las Visitadoras”, con José María Gutierrez, obra que fue llevada al cine por segunda vez en el año 1985, de la mano de Francisco Lombardi, protagonizada por Salvador del Solar y Angie Cepeda. “La ciudad y los perros” es un clásico del cine peruano, donde hay actuaciones espectaculares que les valieron a sus protagonistas ser vencedores indiscutibles de la prensa internacional, como Gustavo Bueno por su desempeño visceral en el papel del “Teniente Gamboa” o de Juan Manuel Ocho como el “Jaguar”.
El retorno de Urania Cabral a República Dominicana le trae malos recuerdos, sobre todo de su padre, que a su vez está ligado al sombrío dictador, conocido por todos como “el chivo”, Rafael Leonidas Trujillo, quien años a tras fuera asesinado por un grupo de jóvenes conspiradores. De una manera muy ceñida al libro, Luis Llosa dirigió “La fiesta del chivo”, retratando una de las dictaduras más crueles de Latinoamérica, el resultado del trabajo es más que satisfactorio.

La temática homosexual también se hizo presente a través del escritor más mediático de los últimos tiempos, Jaime Bayly. “No se lo digas a nadie” fue llevada al cine por Francisco Lombardi, narrando los inicios homosexuales de Joaquín, un joven de la clase alta limeña cuya vida desenfrenada va de la mano con el descubrimiento de su condición sexual. Bayly también cedió la historia de uno de sus libros a Ricardo de Montreuil, participando como guionista y coproductor. Esta historia es la que más vendió en el mercado de los Estados Unidos, por lo interesante de su argumento y por las actuaciones de tres de los actores más taquilleros de América Latina: Bárbara Mori, Christian Meier y Manolo Cardona, acompañados por la célebre y no menos conocida mundialmente Angélica Aragón.

¡Literatura y cine peruanos para el mundo, señores!//


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