viernes, 18 de octubre de 2013

Libros: Grito de un feto al verse en libertad



Nunca es tarde para empezar a publicar algo que nos encanta, nos fascina, nos conmueve, y sobre todo cuando uno tiene la convicción de lo que se está haciendo es parte de la razón de ser, de la razón de comprender y mirar la sociedad y el mundo.

Fácilmente podemos decir que no le debemos nada a nadie. Falso. Somos seres pensantes que de mayor a menor grado hacemos uso de nuestras interrelaciones sociales desde el ámbito donde estemos como ciudadanos sirviendo a la comunidad como seres activos para dar lo que uno tiene: la ama de casa con profesión o sin ella, sirviendo solícitamente desde el hogar; el obrero que labra su oficio; el campesino que cultiva el campo; el ingeniero, el médico, el abogado, el político, el profesor, cada uno con su cuota de entrega y servicio, tiene mucho que dar.

Pero la vida sin egoísmo debe consistir también en recibir, no dinero únicamente, pero sí los medios que posibiliten alcanzar el bien material. Una gestión facilitada a alguien no es malo, cuando es para beneficio de una institución; para beneficio de un pueblo que tiene hambre no sólo de pan, de cemento, de infraestructura; un pueblo como león dormido puede guardarlo toda una vida el valor que tiene, si nadie lo despierta.

Es imperativo que los que manejan el poder económico de una comunidad, de un país, que no sean egoístas con el despertar del pueblo. Pues mucha discoteca, y cien por ciento cemento y cien por ciento infraestructura, sin la mínima atención de cultura a un pueblo, ese pueblo, aún cuando tenga las mejores pistas del mundo; aún cuando tenga el mejor desarrollo comercial y económico, y carece de una buena alimentación cultural, será siempre dormido, no tanto a veces por culpa del mismo pueblo, sino por la negligencia, el egoísmo y la burda inoperancia de los que manejan o gestionan los poderes económicos.

Quiero dar lo que soy y lo que tengo a mi pueblo (Lamas), y a todos los pueblos del Dpto de San Martín y a todos los pueblos del Perú: CULTURA. Un pueblo culto, es un pueblo que lee, y un pueblo que lee, no es peligroso, pero sí es advertido contra todo abuso, contra toda injusticia; es advertido contra todo mentiroso, de aquellos que tuvieron como estrategia la mentira, para seguir burlándose, para seguir enriqueciéndose a costa del atraso e ingenuidad de un pueblo.

GRITO DE UN FETO AL VERSE EN LIBERTAD, son varios relatos que los escribí la mayoría de ellos en LAMAS, a algunos los arranqué con mucha pena y lágrimas cuando dejé mi tierra, por ejemplo el relato: LOS SUEÑOS PSICOANALÍTICOS DE MI MADRE, algo que me cuesta aceptar lo que ya no existe. Éste y otros relatos son temas que iban amoldando y generando mi vida adulta. //

Grito de un feto al verse en libertad
Género: Relatos
Escribe: Ricardo Quevedo Ramírez

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