lunes, 23 de febrero de 2015

Libros: Yakuruna


YAKURUNA

Escribe: Juan Ochoa López

MIULER VASQUEZ GONZALEZ. EDITORIAL TRAZOS. El acto de internarse en el bosque amazónico y hallar una realidad mágico-religiosa poblada de leyendas, muertes y misterios es una constante desde tiempos del “Sangama” de Hernández. La novela “Yakuruna”, del joven escritor sanmartinense Miuler Vásquez, revive esa predilección por lo que podríamos llamar “infierno quimérico” que es la intrincada selva, donde el escritor obtiene los elementos rituales para narraciones que, en este caso, son verdaderas epopeyas del subconsciente. Miuler, con apasionante énfasis, se mete en el alma oscura de un anciano narrador que ha adquirido poderes sobrenaturales y que cuenta leyendas amazónicas a un muchacho oyente en una sucesión de duelos y mitos, con muchos asesinatos y referencias forestales. El yacuruna, el demonio de las aguas, no es menor, en su descripción literaria que el que Miuler hace del chullachaqui, del Maligno, del yanapuma o de la chicua a lo largo del libro. Pareciera que el propio escritor hubiera bebido la propia corteza alucinógena del ayahuasca en busca de la iluminación retórica con la cual afrontar su dramático relato, que se cae por momentos y que debe ser “la madre” del ayahuasca la lo levanta narrativamente de nuevo. Neruda diría que este texto pareciera ser “una canción desesperada” que el escritor aborda como si fuera él mismo un yacuruna intelectual que es desbordado por sus propios fantasmas. Ajeno a la metáfora, Miuler opta por el realismo crudo de la imagen y la neurosis que de ella se desprende, logrando una singular obra de arte en esa quimera oscura que por ratos tiene un tono solemne, profético, desgarrador, como si el autor usara el paisaje mitológico de la selva como inteligente catarsis. Hombre y bosque se juntan en este texto y nadie puede negar que a su particular visión, al propio ojo del literato, el bosque amazónico está allí presente, con sus purgatorios, sus infiernos, sus venenos, sus escamas, sus fauces y su sangre. Para quienes gusten de la literatura de misterio, un texto realmente imperdible. Y una guía interesante para recordar que el reino de los árboles mágicos como el renaco y la lupuna es la Amazonía del Perú, que atormentan la vena literaria de un narrador, obsesivo y genial en algunos pasajes, como Miuler Vásquez . //

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