lunes, 23 de febrero de 2015

Versos: Félix Maquén



Escribe: José Félix Maquén Gamarra*. 

SOLO UN FRAGMENTO

De pronto quise amar y no podía
torpes mis manos se trababan
confusas, temerosas, tímidas

quise decirte al oído palabras
gratas, sutiles y divinas
reflejo de un alma en eufonía

no sé si el corazón se rebelaba
o ese niño que triste me miraba
mis manos acariciarte no podían

en su mirada el niño algo clamaba
un nudo en la garganta me dolía
recordando los días de mi infancia

¡era un fragmento solo, el que quería!


CLAMOR EN EL DESIERTO

Quiero vivir me dije un día
y caminé sordos desiertos
arrastraba el viento, polvo salado
la tarde en el ocaso
ardientes espinas regaba
que atravesaban
de mis tercos zapatos
rotas huellas

salió desde la penumbra
un grito ensangrentado
que estremeció la luna menguante
de mi ser

el corazón entre dos fuegos
desgarró
la raíz de mi ilusión
y me dejó en la arena
solo otra vez, con la helada brasa
atravesándome
desde los pies… el alma.


DESDE NIÑO MENDIGO

¿Qué tanto me falta para ser mendigo?
si cariño te pido y no me das
tengo lánguida el alma y sin abrigo
el corazón y la médula espinal

para ser mendigo me sobran los motivos
de niño ni un recuerdo, qué evocar
mas, en clases me quedaba bien dormido
soñando de otros niños su jugar

no sé si mi maestra me entendía
siempre fuera de la hora solía llegar
cuando ella explicaba y yo dormía
mi maestra me dejaba descansar

soy el resumen de parias y mendigos
con mi vestido viejo de tanto lavar
colmada de huecos el alma de mi sino
de tanta herida que causó mi soledad.


REÍR DE LA MISERIA

Pasabas etéreo con tu silencio
las manos ajadas apenas se movían
como si todo el peso de la tristeza
arrancara de abisal sima, furiosas aguas

las manos atrás, la testa inclinada
apenas entreabiertos los ojos
parecías un ser desesperado
¡eras el fragmento de una sombra!

Corrías huyendo de otros hombres
sobre tu paso lerdo inamovible
los dedos de tus ojos como garfios
hiriendo con tu angustia las entrañas

en los ojos dibujabas dulce... dulcemente
esa sonrisa que robar quisieran
la que se vierte plena y es de tierra
que corruptos no pueden extirparla.


*Lambayeque - 1951. Autor de los poemarios "Latidos" (2011) y "El corazón del palenque" (2013)

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